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14/5/12

Panorámicas Cueto de Arbás

                                                                   La laguna de Arbás
La Reserva Natural Parcial del Cueto de Arbás se sitúa en el suroccidente de la Cordillera, al oeste del Puerto de Leitariegos y constituye el límite oriental del Parque Natural de las Fuentes del Narcea y del Ibias. Pertenece al concejo de Cangas del Narcea.
Cueto de Arbás, circo glaciar  y las turberas. De izquierda a derecha, Pico El Rapau (1.889 m), collada Fanetina y Cueto de Arbás (2.007 m).
Situada en el concejo de Cangas del Narcea, esta Reserva Natural es de gran valor, pues presenta un modelado glaciar muy interesante, dominado por valles, aristas, circos,... de gran rareza en su región occidental. Además cuenta con las mejores turberas montañosas y vegetación subalpina de Asturias, siendo uno de los mejores y mejor conservados ejemplos de estos ecosistemas asturianos.

La red fluvial se encaja en estas formas glaciares constituyendo la característica principal del relieve en las zonas bajas, formando valles de fuerte pendiente. Son excepcionales el conjunto de lagunas, charcas y pequeños espacios turbosos que se encuentran en la Laguna de Arbás, en la vertiente Noroeste del Cueto de Arbás.

En las zonas altas, Cueto de Arbás y Pico del Fraile sobre todo, el bioclima es subalpino. El resto están incluidos en los bioclimas montanos y altimontanos.

Las precipitaciones medias anuales se establecen en 1.900 litros por kilómetro cuadrado. En los meses invernales las precipitaciones suelen ser de nieve. La temperatura media de las mínimas anual está por debajo de los 2°C, y la de las máximas no supera los 12°C. Las temperaturas medias del mes más frío son inferiores a -6°C.

La vegetación de la Reserva es la característica de las áreas montanas y subalpinas de la zona accidental. Existen abedulares importantes en la cuenca alta de los ríos Molín, Corros y Naviego. En el curso bajo del río Molín y en las laderas de los valles cercanos a Villar de Rogero y Vegameoro crecen fresnos y arces y, en la confluencia con el río Naviego, alisedas occidentales. Destacan los hayedos que crecen en la vertiente norte del Pico del Fraile hacia Riomolín y los robledales que se extienden por la vertiente este del Monte del Gato, que llegan hasta las brañas de Villar de Arbás y casi hasta el collado de las Llamas del Racín, en el nacimiento del río Corros. Son de gran interés, por su rareza en las áreas occidentales, los rebollares y pequeños bosques y formaciones arbustivas de roble rosado que crecen en las vertientes orientadas al mediodía del Alto de Rogeiro, en el valle de Riomolín.

Pero los verdaderos tesoros que alberga la reserva los componen los complejos de vegetación típicos de turberas y los núcleos de vegetación subalpina. Estas características hacen de la Reserva Natural de Cueto de Arbás un espacio único, con el conjunto, de estas comunidades más valioso de la región.

Encontramos las turberas de Chouchinas, Reconcos y las de las Fuentes del Narcea. Las primeras desaguan en la cabecera del río Molín, tributario del Naviego. En estas áreas destaca la presencia de especies vegetales exclusivas. La especie más notable es el nenúfar, que tiene en una pequeña balsa de la turbera de Reconcos, su única localidad conocida en toda la Península Ibérica.

Se pueden encontrar otras lagunas, charcas y pequeños espacios turbosos que contienen un conjunto de plantas de gran interés como son los pteridófitos Isoetes vellatum ssp. asturicense, Huperzia selago, Lycopodium clavatum y las fanerógamas Potamogeton natans, Sparganium angustifolium, etc.

Monasterio de Corias

El Monasterio de San Juan Bautista de Corias, también llamado el Escorial Asturiano, es un complejo monumental que se encuentra en la localidad  de Corias, en el concejo de Cangas del Narcea. Está situado en la margen derecha del río Narcea.
Fue fundado en 1032 gracias a los esfuerzos de los condes Piniolo Jiménez y Aldonza Muñoz y pasó a ser ocupado por monjes benedictinos. Arias Cromaz, familiar de Piniolo Jiménez y Aldonza Muñoz, fue el primer abad del monasterio quien lo gobernó durante diecinueve años antes de convertirse en obispo de Oviedo.
Puente sobre el río Narcea
La construcción del monasterio antiguo comenzó en el año 1022 y se prolongó hasta el 1044. Al año siguiente se estableció allí la comunidad de benedictinos y se hicieron las escrituras. El dominio coriense llegó a tener bajo su potestad hasta 25 monasterios. Su influencia y poder fueron aumentando paulatinamente hasta 1481, en que llegan los abades comendatarios. Más tarde, en 1535, pasa a anexionarse con San Benito de Valladolid por prescripción papal. Durante el período de las abadías comendatarias se registra una cierta recesión de las riquezas monacales. En 1835, cuando la desamortización de Mendizábal, son exclaustrados los benedictinos, y en 1860 llegan a Corias los dominicos, siendo su primer abad José María Larroca, que posteriormente sería General de la Orden.
Entre los siglos XII y XIII alcanzó su máximo esplendor, llegando a poseer tierras en la mayor parte del occidente de Asturias e incluso de León.
A lo largo de los siguientes siglos fue sufriendo diversas modificaciones y añadidos. En 1773 tuvo que ser reconstruido en su mayor parte debido a que sufrió un grave incendio en el que solo quedó en  pie la iglesia. Las obras, dirigidas por Miguel Ferro, maestro mayor de la catedral de Santiago de Compostela,  dispusieron las dependencias del edificio, de estilo neoclásico y planta rectangular, alrededor de dos patios, con la iglesia situada en uno de sus laterales.
La reconstrucción se hizo en torno a un gran patio que en uno de sus crujías engloba la iglesia. Hacia el exterior, también queda oculta la primitiva fachada del templo y todo se desarrolla como un apaisado telón de amplios vanos, sólo diferenciado en los dos extremos por sendos núcleos formados por tres calles de pilastras poco salientes, con hornacina y un santo, uno ante la puerta de acceso al monasterio y el otro ante la iglesia.
En 1593 se edificó una nueva iglesia que, al salvarse del voraz incendio de 1773, es la parte más antigua conservada. El resto del edificio fue construido durante el siglo XVIII y forma un gran bloque neoclásico.
En una de las capillas laterales se guarda el Cristo crucificado, considerado como la más valiosa joya del monasterio. Se trata de una talla románico-bizantina, del siglo XII, que ya perteneció al antiguo cenobio y que presenta cuatro clavos -dos en manos y dos en los pies- (y no tres como estamos acostumbrados a ver en tallas de siglos posteriores).
A sus pies hay tallada una calavera, en tosco estilo sobre madera, a la cual se le atribuye la curación del “mal genio”, según la superstición popular. Desde muy antiguo, las gentes de la comarca bajaban a este lugar a sus hijos para que diesen la “cantada”, es decir, golpeasen con la cabeza contra esta calavera; cuanto más fuerte se diera, tanto mejor.
Retablo principal barroco bellamente tallado con variadas escenas de la Historia Sagrada.
Existe una amplia sacristía rectangular que recuerda en cierto modo a la de El Escorial. En la sacristía se conserva otro retablo de construcción posterior (s. XVIII). También guarda la sacristía unos bajorrelieves tallados en madera y bellamente policromados. Es destacable, al propio tiempo, el gran conjunto de cajonería de nogal. Se conserva también una tabla con una cabeza de Cristo atribuida a Leonardo da Vinci; o cuanto menos procedente de su taller.

El proyecto de recuperación del Monasterio de Corias tiene como principal objetivo potenciar la diversificación económica que el turismo supone para el concejo, caracterizado por las Reservas de la Biosfera y las producciones agroganaderas y vinícolas de calidad.
En las antiguas caballerizas del monasterio se encuentra el Centro de interpretación del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias.

Instalaciones del Centro de interpretación del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias.
Se ha restaurado un antiguo molino de fuerza animal para producir chocolate que se encontraba en las caballerizas.

En la actualidad el monasterio está siendo rehabilitado como Parador Nacional, el tercero de Asturias. 
Tras las sucesivas adaptaciones del proyecto original por el hallazgo de restos de la primitiva iglesia del monasterio del siglo X, y la necesidad de reubicar a los Padres Dominicos, el Parador de Corias se estima estar acabado para finales del año 2012.

Vino de la Tierra de Cangas. La presencia de vid en la zona se remonta al siglo IX. Las favorables condiciones climáticas y edafológicas de los diferentes concejos que componen la Indicación Geográfica los hacen adecuados para su cultivo.
Los viñedos cangueses se distribuyen por las empinadas laderas de los valles que circundan la capital del concejo. Sus viejas cepas de mencía, albarín, carrasquín, verdejo tinto… son cuidadas con esmero por los viticultores de la zona

Cueto de Arbás

El autobús nos deja en la estación de esquí de Leitariegos (1.525 m). La estación se encuentra enclavada en el municipio de Villablino (León), en la comarca de Laciana, declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco y en el límite con el Principado de Asturias.
Comenzamos la ascensión hacia el Cueto de Arbás a través de la autovía, pista principal de la estación de esquí.
Colmatación progresiva del valle y formación de meandros en el arroyo.
Las unidades del sustratos en la zona presenta formaciones cuarcíticas del Paleozoico (cuarcita de Cándana y serie de los Cabos); formaciones de pizarras y areniscas del Paleozoico (pizarras del Narcea y pizarras, areniscas, conglomerados y capas de carbón estefanienses); formaciones calcáreas paleozoicas (caliza de Vagadeo) y formaciones de conglomerados estefanienses.
Cuarcita de Cándana


Laguna  artificial para innivar artificialmente las pistas de esquí cuando no se producen precipitaciones de nieve.

La Reserva Natural parcial de Cueto de Arbás, situada en el concejo de Cangas del Narcea,  presenta un modelado glaciar muy interesante, dominado por valles, aristas, circos,... de gran rareza en su región occidental. Además cuenta con las mejores turberas montañosas y vegetación subalpina de Asturias, siendo uno de los mejores y mejor conservados ejemplos de estos ecosistemas asturianos.

La Reserva Natural parcial del Cueto de Arbás se sitúa en una posición de bisagra entre dos áreas de gran interés faunístico para el oso pardo: el sur de Cangas del Narcea y el Parque Natural de Somiedo. Sin embargo, en el entorno de Leitariegos concurren diferentes fuentes de impacto, las actividades mineras, una estación de esquí, vías de comunicación, etc... que amenazan con romper la relación entre ambas áreas. De hecho, el área de distribución del oso pardo sufre en ese punto un estrangulamiento que de hacerse más profundo podría dar lugar a la formación de dos poblaciones aisladas y de difícil supervivencia.

Laguna de Arbás (1.710 m).  Esta laguna se sitúa en la vertiente asturiana de Leitariegos, al este de la cumbre del Cueto de Arbás (2.007 m). 
La profundidad de la Laguna de Arbás, hasta siete metros, permite el desarrollo de comunidades típicamente acuáticas, con especies tan características como la espiga de agua , el esparganio o ranúnculos.
Se trata de un conjunto lacustre de origen glaciar que incluye además de la laguna principal varias charcas y pequeñas turberas asociadas que se escalonan a lo largo de la ladera. 
En las numerosas áreas húmedas y encharcadas residen abundantes poblaciones de anfibios como los tritones jaspeado, ibérico y alpestre o la salamandra rabilarga. 


La Reserva Natural parcial de Cueto de Arbás es de gran valor, pues presenta un modelado glaciar muy interesante, dominado por valles, aristas, circos, etc., de morfología muy peculiar. Además cuenta con las mejores turberas y vegetación subalpina de Asturias, y se dan aquí especies botánicas de enorme valor.

Puesta de sapo común
Área recreativa de la laguna de Arbás.

Al fondo, Cueto de Arbás (2.002 m).
Las turberas de la zona de la Laguna de Arbás son las mejores turberas y vegetación subalpina de Asturias.

El oso pardo es el animal más representativo de la Reserva, donde encuentra condiciones adecuadas para su desarrollo y supervivencia. Es una zona crítica que forma parte del denominado corredor de Leitariegos, estrecha franja que une las áreas oseras más amplias de Somiedo con las de Degaña y Hermo.
Otras especies importantes son el lobo, que mantiene una población destacada; la nutria que habita los ríos de la zona; los corzos, abundantes en bosques y matorrales.
De las aves destacan el urogallo, el ánade real y la cigüeña común que visitan regularmente la Laguna de Arbás. Los reptiles y los anfibios también están representados especialmente en la Laguna de Arbás y Reconco. En la laguna también viven odonatos, heterópteros acuáticos, sanguijuelas y demás fauna propia de las aguas estancadas.

Estación de esquí de Leitariegos.

 Del Puerto de Leitariegos, en la vertiente asturiana,  parte la ruta de ascensión al Cueto de Arbas, último dosmil de la cordillera Cantábrica hacia el oeste y que fue donde terminamos la ruta.

10/5/12

Cerredo

Típico de la comarca, el caserio en L con las cuadras adosadas y en el centro el horreo.
Observando las instalaciones de la mina del Coto Cortés, desde la explanada de la iglesia.

La iglesia de Santa María de Cerredo es un ejemplo de iglesia rural de pequeña dimensión del occidente asturiano. Se encuentra ubicada en el núcleo primitivo del pueblo, en un pequeño cerro, por lo que el edificio debe adaptarse al declive del terreno y de ahí que a simple vista se observe la inclinación del edificio.
En el exterior se pueden apreciar con claridad el juego que producen los diferentes volúmenes colocados a distinta altura. El frontispicio se corona por una esbelta espadaña con dos huecos de arco de medio pnto recercados con sillar donde se colocan las campanas; tiene ángulos pétreos a soga y tizón, que contrastan con el muro enfoscado, y cubre a dos aguas con losas de pizarra. Los muros de la iglesia están realizados mampostería y sillarejo, actualmente enfoscados y pintados en blanco, donde aparecen a la vista los esquinales de piedra a soga y tizón, mientras que en arcos, vanos y puertas de acceso se emplean sillares pétreos.
Este templo tiene una larga historia constructiva, que va del siglo XIV (cabecera del templo) al siglo XVIII. Su elemento más destacado es el artesonado de tradición mudéjar, localizado en la cubierta de madera de la nave y que presenta decoración tallada y pintada en rojo y negro, con motivos geométricos, vegetales y astronómicos, siendo uno de los pocos ejemplos existentes en Asturias de este tipo de decoración

La iglesia es de pequeñas dimensiones. Cuenta con planta rectangular de nave única, capilla abovedada en el muro del lado del Evangelio, arco de triunfo apuntado y cabecera cuadrangular que se cubre con bóveda de cañón apuntado y que comunica con una sacristía adyacente en el lado izquierdo. Además, posee un vestíbulo a los pies y un pórtico lateral.
La cubierta de la nave podría considerarse el elemento de mayor interés de la construcción, al tratarse de un artesonado que sigue la tradición mudéjar y que constituye un singular tipo de arte poco común en Asturias. Se trata de una cubierta de madera en forma de artesa de par y nudillo, cuya armadura es de sección trapezoidal con parejas de vigas apoyadas en nudillos y reforzada por dobles tirantes o pontones colocados horizontalmente, que unen los extremos de la cubierta. Sobre los pares se coloca la tablazón, que se recorre los bordes con dientes de sierra; los artesones reciben la decoración tallada y pintada en rojo y negro, con motivos geométricos, vegetales y astronómicos.